Qué responder en una conversación en la que no estabas escuchando

¿Eres un idiota que constantemente ignoras a la gente a pesar de no tener problemas auditivos diagnosticables? Pues tranquilo, hay muchos más de los que piensas.

Es por ello que tras un exhaustivo análisis de la humanidad (nada menos que tres semanas recorriendo bares) no me ha quedado más remedio que afrontar el problema escribiendo este artículo para ayudarte, poniendo a tu disposición una mezcla heterogénea de frases que incitan a aclarar todas aquellas palabras que tu cerebro se niega firmemente a procesar.

Por tanto deja de mirarte al espejo y de comprobar cuantos seguidores nuevos tienes en Instagram y sigue leyendo.

Y es que si tienes este problema, probablemente tu mayor dilema (ese que te mantiene despierto por la noche y te cansa por la mañana mientras te preparas para el nuevo diluvio de mierda que el día te depara) sea qué frase usar hábilmente para minimizar la vergüenza de ser atrapado mostrando total desinterés ante cualquier cosa que no esté relacionada con tu narcisismo.

Hasta el momento seguramente habrás estado usando frases tales como «¿Disculpa?», «¿Qué has dicho?», «¿Qué?» «¿Cómo?» o el clásico «¿Mande?» o incluso un «¿Sorry?» si te pilla muy descolocao.

Aquellos de nosotros que solo disponemos de una neurona sabemos que la mayor parte de las conversaciones humanas no valen la pena ser escuchadas. Pero salvo que decidas convertirte en monje budista y retirarte a un monasterio del silencio, te será imposible bloquear frecuentemente todas las aguas residuales verbales de otros miembros de la población que con frecuencia inundan tu cerebro a través del canal auditivo.

Sin embargo, a pesar de ser un perdedor sin remedio, tranquilo, el susti está aquí para ayudarte. En lugar de moverte entre los dos extremos de expresiones débiles típicas como, «disculpe caballero, puede repetir?», y arrebatos psicóticos como, «¿Por qué no pronuncias mejor, pedazo de mierda seca? No se te entiende nada!», puedes dominar el arte invaluable de pedirle a alguien que repita una observación trillada o alguna pregunta estúpida sin romper relaciones o levantar sospechas sobre sus facultades mentales.

A continuación te muestro en rigurosa exclusiva las 6 preguntas y declaraciones que normalmente ningún narcisita como tú suele escuchar con mayor frecuencia, y la frase aclaratoria correspondiente óptima para salir del atolladero sin que tengas que dejar de pensar en ti ni un segundo! ¿No es genial? Of course que lo es. ¿Quieres prestar un poco de atención por favor? Venga gracias. Pues vamos allá.

¿Qué has hecho hoy?

No hay ninguna duda de que esta pregunta es un verdadero puñal para la tranquilidad de cualquier persona cuerda aunque también es una daga para la tranquilidad de una persona loca.

Pero claro, en una persona loca cualquier cosa puede funcionar como una bomba atómica por tanto no haremos hincapié en este tipo de persona.

Por tanto centrémonos en la respuesta a esta pregunta, que no es otra que la enumeración de los hechos que componen nuestra rutina diaria.

Aquí hay que puntualizar que una rutina diaria se llama rutina diaria porque es rutina, es decir, mundana y, por lo tanto, tu respuesta a esta pregunta será un compendio de insufribles clichés apilados uno encima del otro como piezas de Tetris horriblemente mal administrados.

Según el prestigioso Instituto de Metáforas Cuestionables (IQM), decir cosas como «hacer recados», «pasar el rato», «pues aquí» o «revisar mi correo electrónico» entre otras muchas, hace que se generen en nuestro cerebro monstruosas ondas cerebrales, que al igual que un tsunami, son capaces de causar una devastación masiva de las neuronas felices del cerebro.

Por tanto ¿Por qué arriesgarnos a pronunciar estas frases estúpidas? ¿Acaso nos gusta el riesgo o la depresión? Vamos a echar un vistazo al arsenal verbal que tenemos a nuestra disposición para minimizar daños. En este caso, mejor usa un:

«¿Podrías repetirlo haciéndome una pregunta que no me cause algún tipo de resentimiento contigo?»

Alternativamente, si deseas impresionar a tu agresor mostrándole tus conocimientos de neurobiología combinados con tu capacidad de hacer metáforas, puedes decir: «¿Podrías repetir eso haciendo una pregunta que no genere un braintsunami en mi cerebro capaz de inundar mis casas en la playa por favor?»

Si la persona te lanza una mirada de «¿Pero qué me estás contando?», ​​explícale que «casas en la playa» es una metáfora de las neuronas que liberan endorfinas y que pueden quedar destruidas por semejantes preguntas. Si después de esto te sigue mirando igual, pero resulta que esa persona te parece atractiva, aprovecha para entrarla o pedirla en matrimonio.

Estoy tan cansado.

Debido a que todas las personas mayores de 10 años siempre están cansadas, es muy poco probable que cualquier persona suelte semejante obviedad trivial (sería como decir «mira, hoy ha salido el sol!»).

Lo más probable es que hayas escuchado mal lo que dijo la persona (normal si tenemos en cuenta lo mucho que piensas en ti). ¿Qué responder si pensamos que ha hecho semejante afirmación? Pues lo siguiente:

Por un segundo pensé que habías dicho que estabas cansado, pero está claro que no dirías una tontería de semejante calibre solo para matar el tiempo. ¿Puedes repetirlo de nuevo?».

Lo bueno es que no es necesario que la otra persona haya dicho que está cansada para usar esta frase, puedes usarla en cualquier momento que otra persona hable y tú estés pensando en ti o mirando el móvil como haces siempre.

«Ay que ver que deprisa pasa el tiempo!»

Esto es otra absurdez capaz de destruir todos tus circuitos neuronales más mielínicos de un solo plumazo si no te andas con ojo. Una hora son 60 minutos y un minuto son 60 segundos. No hay más.

El tiempo ni pasa deprisa ni despacio, solo pasa mientras tú piensas en ti. Por tanto cuando te encuentres con algún cefalópodo que haya hecho semejante afirmación recomiendo estrechar los ojos y proceder a llamarle «cara de algo» para desviar la atención rápidamente. Ejemplo: «¿Qué dijiste, cara de ajo?»

Puedes reemplazar ‘cara de ajo’ por ‘cara alcachofa’, pero ten cuidado: Puedes encontrarte a personas cuya cara efectivamente tenga rasgos de alcachofa, así que si optas por esta última, asegúrate bien de que la persona con la que estás hablando no tenga rasgos faciales de semejante nivel vegano.

Ay que ver que hambre tengo

Un ciudadano medio de un país del primer mundo hace pasar comida por su gaznate como unas quince veces al día todos los días. Por lo tanto, las probabilidades de que alguien llegue al punto de sentir tanta hambre como para tener que expresarlo en alto están en algún lugar entre ser alcanzado por un rayo y que un cajero de autopago de un supermercado te regañe por haberte pasado llenando el carrito de comida.

¿Cómo procedemos? De la siguiente forma:

«¿Y por qué no te comiste un bocadillo en algún momento entre los estados «que lleno estoy» de tu última comida y «parece que tengo un poco de hambre» un rato después o acaso tengo problemas de audición?»

Aunque claro, para responder esto es obvio que deberías haber escuchado aunque sea algo de la frase, y si estamos aquí es porque tú nunca escuchas lo que dicen la mayoría de los seres humanos a tu alrededor. Por tanto es posible que no se te ocurra.

Así pues te doy otra que siempre cuadra, incluso en otras situaciones: «¿Quieres tomar algo?». Listo. Te servirá para la gente con hambre y para los que no tienen hambre, pero quieren seguir contándote eso que no estabas escuchando.

¿Puedes ponerme la canción del «Tractor amarillo»?

Esto solo se aplica si trabajas a tiempo completo o parcial como DJ de radio y un oyente te llama para pedirte una canción. Esto es lo que dirás:

«¿Estás llamando desde el pasado cuando Internet no existía? Puedes escuchar literalmente cualquier canción grabada en cualquier momento en tu móvil. ¿Por qué llamas a la radio y te quedas en espera durante treinta minutos solo para pedir una canción en un medio anticuado que pudiste haber escuchado en cualquier momento?»

Listo. De este modo le dejarás tan planchado que no tendrás que ponerle la canción salvo que sea una persona de 70 años que quiere felicitar a su nieta en cumpleaños y que lo escuchen miles de oyentes.

En este caso lo mejor es colgar como si se hubiera cortado la llamada y desear fuertemente al universo que no vuelva a llamar. Aunque si lo hace al menos habrás ganado unos minutos en los que puedes seguir pensando en ti mismo.

No olvides que puedes repetir esta operación cuantas veces quieras hasta que deje de intentarlo, no teniendo que escuchar ni una sola de esas llamadas.

¿Puede facilitarme sus datos de acceso por favor?

Con esta pregunta los cerebros más narcisistas suelen desconectar en masa a pesar de ser muchas las empresas que tienen la costumbre de pedir que ingresemos los detalles de nuestra información personal antes de ser transferido a un representante de servicio al cliente, quien luego te pedirá que verifiques tu identidad nuevamente antes de resolvernos la incidencia por la que llamamos.

¿POR QUÉ? La única explicación lógica es que el representante quiere protegerse contra el riesgo de que roben tu identidad justo en el momento que transcurre entre que llamaste y diste tu información personal y el momento en el que te pasaron con un representante. (Supongo que con la duración de algunos de estos tiempos de espera, esto no parece para nada imposible)

Pero eso no importa. Lo que importa es que un buen cerebro narcisista es muy complicado que llegue a escuchar las dos peticiones (máquina+humana). Es más, dudo que consiga escuchar solo una de ellas. Por tanto en estos casos lo mejor es que tengas grabada tu información personal y cada vez que tengas que llamar a alguna de estas compañías simplemente pongas la grabación y listo!

Si con suerte tus respuestas están grabadas en el orden de sus preguntas habrás triunfado y conseguirás resolver la incidencia. En caso contrario pues desgraciadamente no, pero no importa porque tampoco lo habrías conseguido hablando directamente con ellos.

Bueno y hasta aquí esta guía absurda para que los cerebros más narcisistas puedan responder con éxito a preguntas que no escucharon por estar pensando en mismos.

Esperamos que te sirva para poder responder con éxito y quedar bien en cualquier situación que se te plantee y en la que no hayas estado escuchando aunque dudo mucho que hayas conseguido leer este artículo completo y no estés ahora mismo viendo cuantos seguidores nuevos tienes en Instagram.

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