¡Increíble!Un ser unineuronal coloca una servilleta cuadrada sobre la leche que previamente había derramado por toda la mesa

Esta historia es una de esas historias que a uno le devuelven la fe en los seres uni neuronales, que le hacen pensar que no todo está perdido, que le colocan los intestinos en la nuez y le regurgitan los sesos.

Y es que a pesar del peligro que normalmente suponen los seres uni neuronales para el planeta, puede haber algunos capaces de evitar auténticas catástrofes. Auténticos ejemplos de superación capaces de inspirar al mismísimo paquirrín.

Os hablo concretamente de Abundio Cortitojarena, un estudiante de secundaria que colocó una sola servilleta cuadrada sobre la leche que previamente había derramado por accidente sobre la mesa mientras comía.

¡Oh si, la emoción me embriaga! ¡Qué alguien saque champagne!

Todo comenzó de forma totalmente normal. Abundio, de 15 años, acudía como cada día a su centro de estudios en Oklahoma (¿O era en Michigan?) para pasar otro día cualquiera de rutina asfixiante y soporífera.

Y la verdad todo parecía transcurrir con la más absoluta normalidad y rutina, sin ningún pensamiento demasiado complejo y reseteando cada 3 segundos como venía siendo su costumbre, hasta que sucedio algo inesperado, algo que puede ser fatal para cualquier ser uni neuronal. 

El joven tiró accidentalmente su vaso de leche mientras intentaba golpear a uno de sus amigos en el entrecejo (algo muy común entre seres uni neuronales medios en edad de hormonar), cayéndose y derramando la leche por toda la mesa.

En ese momento Abundio no dudó ni un segundo en entrar en acción, y mientras los demás en la mesa saltaban para evitar mojarse con leche o se quedaban bloqueados viendo como ésta se acercaba peligrosamente a ellos, Abundio se puso de pie tranquilamente y dijo: «Joder, Qué mal!»

Sin perder la calma, caminó a través de la cafetería hasta el mostrador para coger una servilleta marrón que posteriormente colocó en medio del charco de leche mientras ésta se extendía lentamente por toda la superficie de la mesa. 

Pero eso no fue todo, no señor! Ay que emoción! Abundio campeón! Cuando sus amigos reanudaron la comida y la conversación a pesar del gran lío de leche que había frente a ellos, Abundio decidió hacer un esfuerzo adicional y comenzó a hacer girar la servilleta absolutamente empapada en la leche para empujarla a través de las grietas de la mesa con el fin de que ésta cayera al suelo, y de este modo, conseguir que la superficie de la mesa estuviera aún más limpia.  

Lo mejor es que esta acción reflexiva inspiró a los demás seres uni neuronales a ayudarle, jugando a empujar sus bandejas de la comida a través de la leche para hacer que ésta cayera aún más fuera de la mesa.

Pero los actos heroicos no terminaron ahí. ¿Qué te pensabas? Agárrate las enaguas que voy!!

Después de que sonó la sirena y todos se fueron a la siguiente clase, Abundio se quedó valientemente unos 30 segundos más o menos pensando si llamar a una de sus profesoras para informarles sobre el derrame.

Después de otros 3 minutos bloqueado mirándose la muñeca, optó por no decirle nada a ningún adulto, ya que al ser la primera vez que protagonizaba un acto de tal calibre, desconocía por completo las consecuencias.

Lo verdaderamente importante fue su acto tremendamente heroico y los 30 segundos en los que pensó (normalmente no solía pensar más de 15 segundos al día). No hay duda de que su corazón estuvo en el lugar correcto.  

No obstante no fue necesario, la noticia corrió como la pólvora no solo en su colegio, sino por todo el estado, haciendo que el director y todos los profesores se enterasen de semejante hazaña.

Abundio no tardó en ser condecorado y se ha convertido en un ejemplo a seguir para otros seres uni neuronales en toda California (O era en Utah?

Anywhere, ¡Bravo!

Por ello, no puedo terminar este post sin felicitar a este héroe uni neuronal por dar un paso al frente y hacer lo correcto, ayudando a limpiar la leche y evitando un drama mayor aunque eso fuera técnicamente responsabilidad del conserje de la escuela. 

Espero que su altruismo inspire a más seres uni neuronales de su edad  y de ese modo consigamos un mundo uni neuronal sostenible.

Espero que está historia os haya inspirado tanto como a mí, nos vemos en la siguiente si es que se produce y a mí no se me olvida que tengo un blog!

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